Llegan las vacaciones de verano, y en vez de ser una idílica semana en la playa, tu viaje se convierte en una pesadilla: comienzan las discusiones, los malos rollos y las caras de enojo. Normalmente las peleas son por cosas menores, como por ejemplo dónde comer, qué excursiones realizar, etc. ¿Qué podemos hacer para evitar que esto ocurra? Lo primero (y la clave) para evitar disputas es la comunicación. Es muy importante hablar las cosas y que toda la familia forme parte activa de las conversaciones; es primordial que entre todos decidan qué hacer, y que todos estén de acuerdo.

shutterstock_271729103Piensa en el otro

Si existen problemas familiares antes de salir de vacaciones, es casi seguro que sigan esas cuestiones e incluso se agraven durante la semana de descanso. Una decisión acertada sería asistir a terapias, buscar ayuda externa que ayude a limar asperezas y a buscar soluciones. En Reunionfamiliar.com.ar podrán encontrar información sobre cómo abordar temas de disputa familiar, qué hacer en situaciones de crisis, y sobre las diferentes terapias que pueden realizar para tener una convivencia tranquila y placentera durante las vacaciones. Ponte en el lugar de tu familiar para poder entender su posición, sé flexible y comprensivo con tu familia.

Habla de una manera pausada y sin ofender.

Hay ocasiones en las cuales las conversaciones comienzan a subir de tono e incluso puedes llegar a insultar a un familiar. Intenta mantener la calma, conversar de una manera tranquila y sin subir la voz. Es imprescindible poder decir qué sientes o qué te gustaría hacer en tus vacaciones, pero la clave está en cómo comunicas las cosas. Ni tu ni tu familia tienen que tener miedo de expresarse, pero lo deben hacer de una manera educada, con respeto y sin alzar el tono. Llegar a un acuerdo con conversaciones donde impera el respeto es mas fácil de esta manera. Las vacaciones son para descansar y poder disfrutar.